El verdugo (Luis García Berlanga, 1963)

Recomendada a partir de 15 años
 
Materiales pedagógicos en curso de preparación
- Pistas generales para una aproximación activa y creativa a las películas (para docentes)

 

Sinopsis por Luis García Berlanga

José Luis es un joven empleado en una funeraria que conoce a un verdugo llamado Amadeo durante un servicio en una prisión. Cuando le lleva el maletín con el instrumental profesional que se había olvidado en la camioneta, José Luis conoce a su hija Carmen. Congenian rápidamente y tras ser sorprendidos por el padre, se ven obligados a casarse.
 
En ese mismo momento, un patronato oficial le concede a Amadeo una vivienda donde poder residir junto a la pareja casada que además espera un hijo. Pero llegada la jubilación todos deberán abandonar el apartamento, salvo que su yerno herede su cargo y se convierta también en verdugo. Resistiéndose a la idea, José Luis acaba aceptando convencido de que no tendrá que llevar a cabo ninguna ejecución, ya que la pena de muerte está en desuso. Sin embargo, la orden llega y toda la familia se desplaza a Palma de Mallorca, donde deberá ajusticiar a un reo.  La familia procura disfrutar su estancia como si de unas vacaciones se tratase, confiando en que llegue el indulto. Pero José Luis es requerido por la guardia civil y debe ir a la cárcel, donde prácticamente será arrastrado por los funcionarios hacia el patíbulo donde el reo deberá morir.



Reflexiones de Luis García Berlanga

"Uno de los temas más importantes de la película, para mí, es mostrar cómo un individuo cae en la trampa que la sociedad le tiende, cómo por obtener una mínima seguridad en su vida cae en una trampa mortífera. Claro que el verdugo es una víctima, claro. Manfredi se hace verdugo para poder tener un piso, para asegurarse un futuro, y termina entrando en el territorio más inseguro de todos, el territorio de la  muerte, de la eliminación de otros seres humanos."
 
"El otro tema, el profundo es […] el del compromiso, la facilidad con la que el hombre y la sociedad contemporánea se comprometen, la facilidad con que el hombre pierde su libre albedrío, su absoluta libertad, su íntima personalidad, por “sistemarse”, por utilizar una palabra extranjera que viene a significar “situarse”. O sea, salta con una facilidad extraordinaria lo que le separa de ser libre, de ser él mismo, a no serlo."
 
"Muchos directores dicen que visualizan totalmente lo que están pensando, lo que quieren hacer… Yo nunca he visualizado nada previo al momento del rodaje, allí me ha nacido siempre lo que sea, la imagen… Y esta vez es la única que de repente vi como una especie de situación mágica o premonitoria. De repente vi una gran sala blanca, enorme, persignada, sin ninguna referencia de mobiliario, de nada. Una gran sala blanca, enorme, con una puertecita muy pequeñita al fondo, exactamente como salió en la película, y dos grupos arrastrando a dos personas. Las dos personas arrastradas por los dos pequeños grupos: una la que va a morir y la otra la que va a matar. Y entonces los dos arrastrados por esos dos grupos que para mí eran, pues eso, la sociedad obligando a morir al que va a morir y obligando a matar al que va a matar."

 

​Ficha técnica​

Duración: 87’
Año: 1963
País: España / Italia
Lenguas: castellano
 
Director: Luis García Berlanga
Guión: Luis García Berlanga y Rafael Azcona
Colaboración en el guión: Ennio Flaiano
Producción: Naga Films S.A. (Madrid) / Zebra Films S.P.A. (Roma)
Jefe de producción: José Manuel M. Herrero
Ayudante de dirección: Ricardo Muñoz Suay
Fotografía: Tonino Delli Colli
Segundo operador: Miguel Agudo
Dirección artística: José Antonio de la Guerra
Música: Miguel Asins Arbó y Adolfo Waitzamn (Twist El verdugo)
Montaje: Alfonso Santacana
Ingeniero de sonido: Felipe Fernández
 
Intérpretes: Nino Manfredi, José Isbert, Emma Penella, Ángel Álvarez, José Luis López Vázquez, María Luisa Ponte, Guido Alberti, María Isbert, Alfredo Landa, Chus Lampreave, Manuel Aleixandre.